Política de la revista
La inteligencia artificial, dicha de frente
Cauce acepta y regula el uso de la inteligencia artificial en la elaboración de los textos que publica. Lo hace por convicción: la práctica jurídica y la académica no deben satanizar una herramienta nueva, sino aprender a usarla para potenciar el trabajo del jurista, nunca para sustituirlo. Muchas reflexiones que nacen del trabajo diario se quedarían en un expediente si no existiera la posibilidad de convertirlas, con la asistencia de estas herramientas, en textos que otros puedan leer, discutir y citar.
El uso declarado de herramientas de inteligencia artificial no determina por sí mismo el mérito de un trabajo. Este depende de la calidad de sus argumentos, de la aportación del autor y de la verificación de sus fuentes, y de todo ello responde quien lo firma: la pregunta, la tesis y el criterio de interpretación son del autor. Lo reprobable sería ocultar su uso. Por eso cada texto publicado en Cauce lleva una declaración que indica con qué herramienta se trabajó, para qué se usó y qué hizo personalmente el autor, y el autor coteja cada fuente contra el documento oficial y deja constancia de ello en una bitácora que acompaña su envío. Preferimos abrir brecha con reglas claras que fingir que la herramienta no existe.